Desde pequeñas las mujeres idealizamos al hombre de nuestras vidas, desde el físico hasta los sentimientos, desde la profesión hasta las peleas que tendremos con él, incluso imaginamos como nos vamos a contentar después de la pelea.
¿Este “fenómeno” es culpa de las novelas? Posiblemente, ¿Es producto de nuestra naturaleza femenina-complicada? En gran parte. Lo cierto es que desde que jugamos con muñecas estamos marcando en cierta forma nuestro destino, si no lo creen presten atención a la historia que cuentan las niñas con sus muñecas, casi siempre son amores espinosos.
¿Cómo es posible que niñas de 5 años de edad ya lloren porque el muñeco engaño a su amada muñeca? Insisto, hay que asumirlo, es culpa de nuestra naturaleza femenina-complicada. Es cierto que hay mujeres más centradas en la vida que otras, pero siempre sale a relucir ese lado complicado y perverso que las mujeres poseemos.
¿Cómo vamos a encontrar al hombre perfecto si lo hemos imaginado, detallado y creado toda la vida? No le damos la oportunidad a un hombre que no tenga nada que ver con el hombre que hemos imaginado, ni siquiera le damos un chance a un hombre que tenga un pequeño detallismo que no nos guste. ¿Qué pasa si el hombre que tanto soñamos no existe? ¿Qué pasa si ese hombre que rechazamos es el indicado para nosotros?
O sea no quiero decir que intentes tener una relación con todos los hombres que se pasen por tu camino, pero sí que no límites tanto el acceso a tu corazón, si ves que hay un hombre bueno que cumpla por lo menos uno de tus requisitos dale la oportunidad, no sabes si este hombre es mejor de lo que habías imaginado para ti.
Somos nosotras mismas quienes nos complicamos a la hora de encontrar al verdadero amor o al hombre perfecto, como quieras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario